Un poco de historia

El Mercado actual fue fundado en el año 1980 y se inauguró en 1981. Pero sus orígenes se remontan al siglo XIX. Con el paso del tiempo, fue ampliando su objeto social y la naturaleza de sus diversas actividades.

El origen del mercado se remonta al 18 de octubre de 1868, cuando se sanciona la ley que aprueba las bases de la construcción de un Mercado de Abasto para la ciudad de Santa Fe. La Cámara de Representantes de nuestra provincia, ante la inminente crisis de abastecimiento generado por la llegada de poblaciones españolas a este suelo, aprueba las bases para la construcción de un Mercado de Abasto, asegurando las mejoras en las condiciones de comercialización de las mercancías y beneficiando tanto a productores como a consumidores.

Ya en los primeros años de la década del 20, el contexto sociopolítico y económico cambia y la Argentina comienza a integrarse plenamente a la economía internacional, atrayendo a miles de inmigrantes europeos. Por aquel momento, italianos, españoles, árabes, judíos, abandonaban sus países buscando mejores condiciones de trabajo y de vida en un país nuevo y en vías de crecimiento.

Santa Fe, por su parte, ubicada en el corazón del territorio agrícola sobre el río Paraná, empezaba a reflejar las transformaciones originadas en este desarrollo, dejando atrás su condición de pequeña urbe para comenzar a convertirse en una capital cosmopolita que se afirmaba como centro político y comercial de toda la región.

Ciertamente, ante tan importante crecimiento y bonanza económica, las antiguas formas comerciales comenzaban a quedar desactualizadas, y los mercados municipales empezaban a ser fundamentales.

Es en 1921 cuando se aprueba la ordenanza autorizando el funcionamiento de las instalaciones ubicadas en Mendoza y la ex avenida Córdoba (actual Avenida Freyre).

Dos años más tarde, en un centro hoy imaginario, se inaugura el primer edificio de lo que fuera el Mercado de Abasto de Santa Fe, con su gente en intenso ritmo de trabajo, haciendo prosperar aun más a una ciudad pujante.

El Mercado de Productores y Abastecedores de Frutas, Verduras y Hortalizas de Santa Fe S.A. se fundó en el mes de junio de 1980, con la finalidad de construir nuevas instalaciones que conformarían, además de su sede social, el nuevo Mercado de Abasto.

El traslado del Mercado de Abasto, enclavado en el corazón de la ciudad –en Av. Freyre, entre Mendoza y Primer Junta- fue decidido por el intendente Municipal Miguel Alfredo Coquet (1976-1981). Y esta decisión, aunque no coincidía con la idea de la mayoría de los que conformaban el grupo de “puesteros” del centro abastecedor, no tenía camino de retorno.

El sitio que estaba pensado para el emplazamiento del Mercado Nuevo era el sector del rulo distribuidor de tránsito cercano al Fo.Na.Vi Centenario, en las instalaciones de Cilsa.

Sin embargo, el intendente de aquél entonces tenía preparado otro inmueble, ubicado en Teniente Loza (altura del 7200) donde se erigía una barriada –incipiente aún- pero que contaba a su favor con una de las cotas más altas de la ciudad y estaba sobre el límite del ejido de la misma. Luego de algo más de un año de la fundación de la sociedad que sería la concesionaria del nuevo Mercado, el 29 de junio de 1981, el por entonces intendente de la ciudad de Santa Fe –sucesor en el cargo del Coronel Coquet- farmacéutico Roberto Casís (1981-1982) fue quien inauguró el Mercado.

Este hito en la historia del abastecimiento de productos frutihortícolas en Santa Fe no pasaría desapercibido a través de los años, sino que se convertiría en el centro de numerosos eventos del sector nacional que lo tuvieron –y tienen hoy- como uno de los principales actores.

EL LEGENDARIO MERCADO

Sin lugar a dudas aquel mítico Mercado de Abasto fue uno de los principales motores del desarrollo del Barrio Roma. Muchos de los comercios que crecieron a su alrededor tomaron incluso su nombre, como por ejemplo el Café del Abasto, en la esquina de Primera Junta, o el almacén El Morocho del Abasto, de Rogel Hnos.

En los primeros tiempos el paisaje se llenaba de carros desde las 4 de la mañana. Después llegaría el tiempo de los camiones. Aquel Mercado fue testigo mudo de los cambios de la Avenida Freyre; de los tradicionales corsos santafesinos, que a pocas cuadras de su emplazamiento se desarrollaron entre 1935 y 1940; de esa especie de Bulevar francés con grandes arboledas y columnas de alumbrado así como de la cuadrilla de Ramón “Hacha Brava” Lofeudo, que una mañana de enero de 1960 ordenó la tala de todas las tipas y álamos que poblaban la zona. Ciertamente, lo que sucedía dentro de aquel espacio aún es un recuerdo vívido para muchos.